Escucha, mi amor, mientras me pierdo.
Tu presencia brilla como resplandor
en mi árido desierto.
Tiempo, distancia, barreras invisibles
erigieron un muro entre nosotros.
Pero aun así, sostengo mi esperanza.
Esa es mi lucha.
Hoy nuestros caminos se separan,
así lo ha decretado el destino.
¿Volverán a encontrarse alguna vez
nuestros corazones?

No comments:
Post a Comment